martes, 15 de marzo de 2016

XV Encuentro Peralejense de Pintura y Poesía

Peralejos de las Truchas (Guadalajara), 14 y 15 de mayo de 2016


Querida/o amiga/o:
     Te convoco al XV Encuentro de Pintura y Poesía en Peralejos de las Truchas (Guadalajara), una cita para el debate y el relax que tiene como objetivo fundamental fomentar la convivencia y el intercambio de pareceres en un ambiente distendido. Las ediciones anteriores, con sus implicaciones estéticas en esas dos disciplinas creativas, abordaron asuntos como el paisaje, el mito, el espacio, realidad y realismo, su declive, el influjo de las nuevas tecnologías, la conciencia artística (el Pouvoir poétique), el yo lírico, la escisión del yo. La propuesta temática para este año es: Poesía y filosofía, que nos sitúa frente a la poesía como pensamiento y al axioma de Wordsworth de que detrás de todo buen poeta ha de haber siempre un buen filósofo.
     El epígrafe, naturalmente, no es en absoluto restrictivo, de manera que, sobre poesía y pintura, también pueden opinar narradores, médicos, psiquiatras, sociólogos, cineastas…
      Si te animas a participar, te recuerdo que en plena Serranía de Molina de Aragón (en las estribaciones de los Montes Universales), a 180 kms. de Zaragoza (a 235 de Madrid, a 260 de Valencia, a 120 de Teruel, a 100 de Cuenca), se encuentra enclavado, junto al río, en pleno Parque Natural del Alto Tajo, Peralejos de las Truchas. El río, allí, hace frontera natural entre las provincias de Guadalajara —a la que Peralejos pertenece— y Cuenca. Es ahí donde nos reuniremos por duodécimo año consecutivo con el propósito de estrechar nuestra amistad primero y debatir, para pactar o diverger acerca de nuestras posturas estéticas, después, rodeados de buen aire y regalados por un paisaje de singular hermosura.
     El compromiso es puramente personal; pero te cito con el ánimo de que estos Encuentros constituyan finalmente un punto de referencia fundamentalmente poético (y utilizo ahora el término en su sentido etimológico) con el que contar siempre para la expansión de nuestro mejor gusto. La única contribución que se solicita es la donación de un libro de poesía (un dibujo o una ilustración, si es posible, en el caso de los pintores) cada vez que acudas a los Encuentros con el fin de dotar a la biblioteca de Peralejos de un fondo bibliográfico que constituya una sección monográfica del género y un fondo artístico de futura exposición permanente. El Ayuntamiento, instado y animado por esta iniciativa, ya está rehabilitando (y no sé si ya concluido) un edificio con esas finalidades.
     Con objeto de organizar la logística y la intendencia, confírmame tu asistencia antes del día 25 de abril (advirtiéndome también si irías o no acompañado) en las direcciones o teléfonos que te señalo al pie. Además, y para poder ajustar las plazas de alojamiento, confirma tu reserva mediante transferencia de 20 € (30 % del importe correspondiente a dos días en pensión completa) a nombre de Purificación Jiménez Lorente en la cuenta 0182 4328 89 0200065857 (BBVA), indicando en el concepto día de entrada y de salida, nº de personas y tipo de alojamiento elegido (habitación o apartamento) antes del 25 de abril.
Os espero
Manuel Martínez Forega
forega@gmailcom
Teléfono: 656 86 62 19
  
PROGRAMA:
DÍA 14, SÁBADO:
9:00 a 13:00: RECEPCIÓN
14:00: COMIDA
17:30: DEBATE
19:00: DESCANSO
19:30: DEBATE
21:00: CLAUSURA
22:00 CENA
DÍA 15, DOMINGO:
10:00: MAÑANA LIBRE. Suele organizarse, entre los participantes, excursiones en coche por libre o en grupos. Cada cual elige la ruta y la compañía  que mejor le parece.
14:00: COMIDA Y REGRESO A CASA.  
TODAS LAS ACTIVIDADES (ALOJAMIENTO, COMIDAS Y DEBATE) TIENEN SU SEDE EN LA “PENSIÓN CASA PURA” DE PERALEJOS DE LAS TRUCHAS.
Para cualquier duda sobre la reserva puedes llamar al teléfono: 949 83 70 08 ó al 659 59 86 33

martes, 12 de mayo de 2015

COPIO AQUÍ LA PREOCUPACIÓN DE LA SOCIEDAD DE PESCADORES "RÍO SORBE" SOBRE LA PROBLEMÁTICA QUE AFECTA A LOS COTOS QUE SE CITAN. TIENEN MUCHA RAZÓN EN LO QUE DICEN Y HAY QUE APOYARLOS. 

Como sabéis el Coto de Cerezo se encuentra cerrado.

El motivo es que los Servicios Periféricos de Guadalajara convocaron cuatro cotos de Guadalajara, La Tajera, Brihuega, Cifuentes y Cerezo de Mohernando, después de terminar la concesión que tiene una duración de cinco años.

Conociendo con antelación la Consejería de Agricultura la fecha de terminación de la concesión, debería haber sacado la convocatoria con el tiempo suficiente para que se hubiese resuelto el concurso antes de la finalización de las concesiones, como se había hecho siempre para estos cotos intensivos desde 1995 y de esta manera no verse interrumpida su actividad.

Tuvimos una reunión en Toledo el 22 de abril, representantes de la Asociación de cotos intensivos de pesca de Castilla la Mancha y de nuestra sociedad para acelerar la adjudicación de los cotos, con el Director General de Montes y el Jefe de Servicio de Pesca, y hubo buena voluntad y se consiguió la adjudicación rápida de los otros tres cotos a excepción del nuestro.

En el caso de nuestro coto, coincidió que había caducado el nombramiento de sociedad colaboradora y presentamos la solicitud de renovación el 17 de marzo de 2015, antes de terminar el plazo de solicitud de los cotos que era el 17 de abril, ante los Servicios periféricos de Guadalajara y el nombramiento se produce por el Director General a propuesta de Guadalajara, pero la responsable de pesca no tramita y demora la propuesta y no se produce el nombramiento de sociedad colaboradora y consiguiente adjudicación del coto de Cerezo.
Hoy 5 de mayo hemos tenido otra reunión con el jefe de Montes de Guadalajara y la responsable de pesca (Ana Ballester) para conocer  la situación del expediente y nos ha pedido más documentación complementaria que hemos presentado hoy mismo. Pero que no sabe cuando lo va a resolver, porque tiene mucho trabajo, y si será el informe favorable. 

Esta funcionaria es sobradamente conocida por su posturas integristas y contrarias a los cotos intensivos, al control de los cormoranes que tanto daño hace a los peces, a la práctica de la pesca y a los pescadores.
Además se han hecho muchas otras gestiones para lograr solucionar este problema, que obviamos para no extender demasiado esta carta.

El coto puede estar cerrado por tiempo indefinido o incluso no llegar a abrirse nunca.
Ante esta situación, la Junta Directiva está cansada de tantas trabas burocráticas y se ha propuesto por algunos miembros de la misma el denunciar la mala gestión de la pesca en Guadalajara ante los medios de comunicación (radio, prensa, televisión y revistas especializadas) y hacer una concentración y/o manifestación en Guadalajara desde la sede de Agricultura hasta la Delegación de Junta de Comunidades de Castilla La Mancha para la tarde del día 22 de mayo de 2015.

Queremos saber si estáis de acuerdo con estas iniciativas o si queréis proponer otras alternativas u otras complementarias y si podemos contar con vosotros para llevarlas a cabo.

Nos jugamos mucho en estos días.

Saludos Jose Ignacio Carretero Mata
Presidente de la Sociedad de Pescadores Río Sorbe.

martes, 25 de septiembre de 2012

Nueva mortandad de truchas en el Parque Natural del Alto Tajo, esta vez en el río Gallo



El Gallo cerca de Prados Redondos
Truchas muertas en uno de los charcos ya sin oxígeno y
a punto de secarse. Éstas son algunas de los cientos
de truchas que podían todavía observarse. El resto
lo fueron devorando las alimañas.

El año pasado la Sociedad de Pescadores “Río Gallo” de Molina de Aragón denunció ante la Delegación Provincial de la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente en Guadalajara la mortandad de miles de truchas comunes en el río Cabrillas a consecuencia de la sequía. Este año se ha hecho lo mismo debido a las análogas circunstancias que han concurrido en el río Gallo a su paso por los términos de Pradilla, Prados Redondos y Chera. Se ha denunciado no sólo por nuestra condición de pescadores afectados, sino —y más importante— porque es nuestra obligación moral como ciudadanos advertir a los poderes públicos de este tipo de contingencias, las cuales no afectan sólo a la pesca, sino al entorno social y ocasionan graves consecuencias al medio natural. Fueron los propios agentes medioambientales y algunos pescadores quienes primero detectaron tan preocupante situación cuando había tiempo más que suficiente para paliarla. La Sociedad de Pescadores “Río Gallo”, por medio de su presidente José Villanueva, remitió urgentemente escrito de denuncia a aquella Delegación a la vez que solicitaba la toma de medidas para poner a salvo los cientos de truchas fario que, de otro modo, morirían. Y así fue, murieron, pues, como el año pasado, la Delegación hizo oídos sordos a la demanda de la Sociedad de Pescadores, y no empleamos aquí la metáfora a humo de pajas, sino, antes al contrario, en su sentido literal, puesto que la Delegación ni siquiera se molestó en responder. Sí lo hizo en conversación informal argumentando que la sequía era un fenómeno natural y que, por mor de las —debió pensar el comunicante— leyes inexorables de la naturaleza, esas truchas “debían” morir. A lo que nuestro receptor —con mejor criterio— preguntó si, por la misma inexorable razón, se dejaría arder el monte como consecuencia de un fenómeno también natural como la caída de un rayo.
Nosotros nos preguntamos por qué ese empeño en que las truchas mueran, pero nos negamos a admitir que ese empeño sea voluntario. Pensamos más bien que —como describía Franz Kafka— nos enfrentamos a un conjunto de “animales administrativos” cuya condición, acaso también natural, se defina por la dejadez, la incuria, la galbana...
Lo que el ciudadano debe saber es que las situaciones que relatamos aquí afectan a un paraje regido por normas especiales y de especial cuidado como es el Parque Natural del Alto Tajo.
Y debe saber también el ciudadano que las actuaciones de la Administración Autónoma están informadas por la Ley 1/1992 de Pesca fluvial que, en esta materia, ella misma promulgó para su territorio, cuyo Título I, artículo 1º, señala como un principio general “la protección, conservación, fomento y ordenado aprovechamiento de los recursos de pesca en todos los cursos y masas de agua” y cuyo Título III se dedica íntegramente a “la protección del medio acuático y de las medidas conducentes a la preservación de los hábitats de las especies de pesca.” Aquí manifestamos que esto no se ha hecho.
Lo dijimos la vez anterior y lo reiteramos ésta: esas mortandades adquieren auténtico rango de catástrofe desde el punto de vista social y medioambiental y la responsabilidad de su corrección es de la Administración. Esta responsabilidad se supedita a una escala jerárquica y cada escalón tiene nombres y apellidos. Más aún cuando (al menos en los casos denunciados) la Ley que citamos en el párrafo anterior se incumple.

lunes, 26 de septiembre de 2011

El Fortunato


En 1960 (tenía yo ocho años), oí decir en Molina a Fortunato: “He visto a un pescador con una caña muy pequeña que llevaba en el hilo un trozo de hierro ¡y pescaba truchas! ¡Las truchas se ‘comían’ el hierro!” Conservo nítidamente en mi memoria las palabras y la imagen de aquel afable pastelero y pescador de lombriz con cañón de cuatro metros. Lo que Fortunato no sabía era que aquel otro pescador “con caña muy pequeña” (de pesada fibra de vidrio,) era un puertorriqueño que estudiaba Medicina en Zaragoza y que acompañó a mi familia un verano para conocer Molina. Manuel −que así se llamaba− vivía en Springshow, estado de Georgia, en EE.UU, donde se hartaba de pescar black bass con cucharilla (con “cucharita”, como entonces se llamaba). Para él, resultaba natural este tipo de pesca; sin embargo, era sorprendente para Fortunato.
            Las técnicas han cambiado muchísimo en poco tiempo. Los pescadores también. Y, las truchas, no digamos: Si no se actúa con urgencia, es muy probable que en mucho menos tiempo del que ha pasado entre las palabras de Fortunato y éstas, la trucha común corra en España la misma suerte que el lince. ¿Pensó alguien, por ejemplo, que desaparecería el cangrejo autóctono?
            Pero este preámbulo no es sino mero pretexto para considerar, precisamente, las consecuencias de determinadas actuaciones que se ejercen sobre el río. Podría haberme remontado a las sugerencias de Diego de Torres Villarroel o de Isaac Walthon, ambos, además de magníficos escritores dieciochescos, pescadores vocacionales cuando había truchas por doquier; seguro que su ocio era bastante más atractivo y muchas de sus advertencias pondrían hoy en tela de juicio prácticas condenables que, aun compartidas por algunos desaprensivos pescadores, apuntarían directamente a la Administración, a sus leyes de vedas, a la permisividad que muestran las autoridades con los vertidos contaminantes; con las compañías eléctricas ―denunciadas pero sordas―; con los cauces cedidos a las piscifactorías; con la perversidad ambigua de la “pesca científica” que, como técnica avanzadísima (“científica”, nada menos, se llama)  para sí guardan los gestores mediambientales, quienes, por lo general, muestran −el hábito no hace al monje− una preocupante ignorancia. Esta técnica tan pomposamente dicha “científica” consiste, lisa y llanamente, en electrocutar a las truchas, capturarlas a porrillo y llevárselas a no se sabe dónde (oír, se oye de todo). Por lo tanto, además de someter a las truchas a tortura, tiene como “benéfica” finalidad desnudar a un santo para vestir a otro o a otros y, encima, sin contraprestación: El santo desnudo, desnudo queda, para su vergüenza y tiritando. Cierto es que se hacen estudios sobre poblaciones, grado de pureza genética y reserva de reproductores, pero me temo que tales análisis sirvan sólo para comprobar los efectos que tienen todas aquellas prácticas citadas −repito: prohibidas y frecuentísimamente no sancionadas− en la supervivencia, vitalidad y progreso de la especie.
            Uno se pregunta si, en efecto, será esa su finalidad y no otra, pues a la vista está que la población de truchas ha disminuido sustancialmente, y es éste un criterio generalizado entre los pescadores (¿no han llegado a la misma conclusión los “científicos”?; y, si lo han hecho, ¿qué medidas piensan tomar? ¿Tienen ya alguna en su cartera? ¿Cuál?). De momento, lo que sí se observa es que, desde hace demasiado tiempo, la guardería de los cotos y del río en general brilla espléndidamente por su ausencia (en el río Gallo, no obstante, este aspecto ha mejorado notablemente con la presencia de jóvenes guardas forestales que se toman muy en serio su tarea. Que dure, por favor, que dure). Un dato: mi experiencia personal me dice que, en los últimos diez años, sólo dos veces se me ha requerido la documentación en los ríos de Cuenca y de Guadalajara, a los que me acerco unos treinta días al año; en Huesca, sin embargo, se me ha solicitado cuatro veces en el último año, incluso en zonas casi inaccesibles como pueda ser el coto de Bujaruelo. El contraste me parece más que ilustrativo del interés y el cuidado que se presta a la pesca deportiva por unas autoridades y otras, en unas Comunidades y otras.
            Es verdad que el furtivismo hace mucho daño y, por ello mismo, debe ser perseguido; y todos sabemos que el único poder disuasorio que entiende el furtivo es la vigilancia y la sanción correspondiente en su grado pertinente de severidad. Sin embargo, no es el furtivo el pescador que abunda. Tengo la certeza de que existe entre los pescadores una mayor preocupación por la conservación que por la agresión, y son hoy mayoritarias y palpables las conductas que tienden hacia el concepto estrictamente deportivo de la pesca y el uso de técnicas y señuelos menos agresivos. Ahora bien, de esto no puede jamás colegirse que la Administración deba aplicar a la mayoría los criterios que sí debe imperativamente ejercer sobre aquella minoría de furtivos. Asistimos actualmente a la consideración del pescador deportivo como un implícito violador de las normas, como un “tapado”, como un sistematizador del delito, como si fuera él el responsable de la decadente fisonomía biológica de los ríos: El trato, el lenguaje utilizado, las maneras (al menos, en lo que a mi experiencia concierne) distan mucho de ser las que debería exigirse a una elemental cortesía, al entendimiento, a la introspección del prójimo, porque sí, debo decirlo: De las dos veces que en esos diez años se me pidió la documentación, en una de ellas (¡tiene miga la cosa!) fui sancionado “por no llevar conmigo la licencia de pesca”; por habérmela dejado en el coche, cuestión de esperar diez minutos, vamos. El S.E.P.R.O.N.A. aplicó a rajatabla la norma, pero −lo advirtió sabiamente Valle-Inclán− la norma jamás puede estar por encima de la razón. ¿Con qué criterio puedo yo juzgar la actuación, en este caso, intransigente de la autoridad cuando sé que otras conductas verdaderamente graves, gravísimas, quedan sin sanción, cuando muchas empresas contaminantes siguen contaminando, cuando muchas centrales eléctricas y piscifactorías siguen mermando los caudales ecológicos, cuando el furtivo sigue ejerciendo despiadadamente su furtivismo? Las leyes de vedas siguen restringiendo, sobre todo, el uso de señuelos y el número de capturas permitido, con lo cual cabe pensar que no disponen de otros criterios de conservación, que carecen de la imaginación suficiente para habilitar otras actuaciones, que siguen ignorando la necesidad de, entre otras medidas, vigilar los ríos como se vigila el monte. Formo parte de un grupo numeroso de pescadores que ha denunciado por escrito cuantas circunstancias vengo exponiendo ante la Delegación de Medio ambiente de la provincia de Guadalajara. La respuesta no pudo ser más desalentadora, tanto que resultaría ocioso reproducirla aquí.
La gestión consorciada de los cotos de pesca es un sistema que ha dado y está dando excelentes resultados en la Comunidad aragonesa (hablo de lo que conozco). Pero es que además resulta ser una opción que la lógica deslinda sin ningún género de dudas: Parece obvio que la intervención de las sociedades de pescadores en la gestión de los cotos no sólo facilita el trabajo de la Administración, sino que beneficia las políticas de conservación y repoblación de la especie y el seguimiento, estudio y control de los ríos, de sus aguas, de su entorno. Basta con aplicar a esa lógica pura el criterio del interés del pescador (y, en consecuencia, su mayor implicación y ponderación) para aseverar su certeza y, por lo tanto, sugerir la generalización de este modo de administración de los ríos.
Y, ahora, una opinión bombosa, para que se me eche a los perros o, cuando menos, se me arrojen los ladridos de aquellos gozques que citaba Góngora contra sus enemigos literarios. Y digo: Que acaso sería bueno ir pensando en modificar, en cada caso, el régimen de los cotos y de los tramos de río “con muerte / sin muerte” sometiéndolos a una alternancia por períodos a determinar (tal vez períodos quinquenales). Estudios recientes (Enzo del Barco, en Argentina: Diametralidad de la conducta en la trucha “abyss”, 2004; Stephen McGregor, en Gran Bretaña: Conduct and Conductivity in the Stressed Trouts, 2005) han concluido por apuntar la estrecha relación existente entre reiteración, aprendizaje y oposición en la biogénesis de la trucha. Tanto Del Barco como McGregor han llegado a la misma conclusión en sus estudios sobre ejemplares diferenciados y en geografías opuestas, lo cual resulta muy significativo. Pero qué quiere decir eso de “reiteración, aprendizaje y oposición en la biogénesis de la trucha”; pues, en roman paladino, significa que las truchas, sometidas a un mismo condicionante pernicioso o negativo, no sólo lo aprenden, sino que eluden su respuesta y transmiten genéticamente esta conducta a su descendencia. Un ejemplo que todo pescador comprenderá en la práctica es que el uso reiterado de una determinada técnica de pesca y con un determinado señuelo (éste sería el “condicionante”) llega a ser “conocido” y sus efectos negativos (¿) “aprendidos” por las truchas; luego, rechazado y, por fin, transmitido biogenéticamente. Se trata, en consecuencia, de la más que sabida adaptación al medio como factor imperativo de la evolución. Nada raro, vamos.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Catástrofe ecológica en el Parque Natural del Alto Tajo en Guadalajara

Una nueva defección cuyas consecuencias ha sufrido, esta vez, el río Cabrillas, tributario del Tajo, en Guadalajara. La inacción y desidia de la Administración autonómica, culpable.


El cauce del Cabrillas junto al puente de piedra 
en la carretera autonómica hacia Peralejos.
Ciertamente, más parece un camino rural que un río.

El río Cabrillas, uno de los pocos ríos prístinos que quedan en nuestra geografía, proverbial vivero de truchas, hábitat cuya pureza ha sido axiomáticamente ponderada, ha sufrido a consecuencia de la inclemente climatología de los últimos meses— una drástica sequía en un tramo de siete kilómetros (desde su paso por Megina hasta los molinos próximos al puente de piedra de la carretera autonómica). La mortandad de alevines y truchas adultas se cifra en torno a diez mil ejemplares, pero es éste un cálculo optimista mientras el daño, exponencialmente, es incalculable.
La trascendencia de este "accidente" debe considerarse no sólo desde el hecho en sí mismo, sino y sobre todo desde la nula responsabilidad mostrada por las autoridades administrativas. El río Cabrillas se encuentra dentro del Parque Natural del Alto Tajo, espacio, pues, de especial protección de todos sus hábitats. La Administración debería haber previsto esta contingencia; los agentes medioambientales destacados en esa zona deberían haber advertido de la situación del río y proponer la necesarias medidas preventivas. Nos consta que, de facto, esa advertencia se hizo por parte no sólo de un agente medioambiental, sino también por algunos pescadores que transitaban por las inmediaciones. El aviso se remitió a la dirección del Parque Natural y a la sección de caza y pesca de la Delegación de Agricultura de Guadalajara; sin embargo, se desoyó cuando la catástrofe aún podía haberse paliado en buena medida.
El hecho sustancial es que, estadísticamente —y debido a las especiales características del curso del río en ese tramo—, este fenómeno se produce cíclicamente en parecidas condiciones climáticas; es decir, que la Administración disponía de datos previos; sabía que podría ocurrir y no hizo nada. La primera conclusión es que ha existido un fallo en cadena producto de la impertinente y ya vieja incuria que soporta esta zona del Alto Tajo y que la Administración no puede escurrir el bulto. Es, concluyentemente, culpable. Y la gravedad es mayor cuando, por las especiales características del Parque Natural, se cuenta —o debería— con más y mejores medios técnicos y humanos.


El mismo cauce 5 kilómetros ¿aguas? arriba, en dirección a Megina


Pero lo que viene ya siendo "natural" en la actuación de la Administración autonómica en el entorno del Alto Tajo (y es ésta la conclusión segunda) es una sistemática falta de guardería, hecho oportuna y reiteradamente denunciado por activa y por pasiva, por particulares y por sociedades deportivas sin que se haya hecho nunca el menor caso. Si los medios con que se cuenta están destinados en su inmensa mayoría a prevenir los incendios, la incuestionable bondad de esta profilaxis no debe desviar la atención que con igual rigor merece la vigilancia de nuestros ríos. El caso presente del río Cabrillas es una muestra de que hay veces (muchas ya) que el bosque no nos deja ver el árbol y, desde luego, es una prueba determinante de que la vigilancia sobre el río es nula, lo prueba de forma irrefutable el que nadie moviera un dedo teniendo conocimiento del extremo peligro que corría el río Cabrillas en una situación como la que se ha producido.
Responsables los hay, eso es seguro, y también sabemos dónde están. Es nuestra obligación exigir que den la cara y a la jerarquía correspondiente exigirle medidas correctoras que depuren la responsabilidad en este tipo de desmanes que deterioran nuestro entorno de forma irreparable.


El Cabrillas, por la misma pista hacia Megina, 2 kms. cauce arriba.

martes, 22 de febrero de 2011

Año Europeo del Voluntariado

El próximo día 1 de marzo, con motivo de la celebración del año Europeo Voluntariado 2011, tendrá lugar en el Palacio del Marques de Salamanca (Madrid), la Jornada de Medio Ambiente, con una importante presencia del Programa de Voluntariado en ríos, con stands de muchas de las organizaciones participantes, proyección de vídeos, experiencias de voluntariado etc.


sábado, 8 de enero de 2011

Una carta con muy buenos argumentos de nuestro amigo Jesús Soriano

Estimado Sr,

Por la presente, pedimos la retirada del Art 25. Punto 4 del Borrador de la Ley de Pesca de Castilla y León Oct-2010.

Es inadmisible que se pretenda reemplazar la pesca de la trucha en tramos libres (con talla mínima, cupo de capturas y resto de restricciones) por la acción de captura y suelta en todos los ríos castellanos y leoneses. Ello va a suponer unas consecuencias impredecibles y graves desde todos los puntos de vista, social, económico y medio ambiental, máxime teniendo en cuenta la gran variabilidad y potencialidades hidrológicas y biológicas de los ríos castellanos y leoneses.
Un análisis más exhaustivo de este Borrador de Ley requiere tiempo y no podemos llevarlo a cabo en el periodo de tiempo fijado por la CCAA para exposición pública y comentarios de la norma citada. Estamos dispuestos a colaborar más en el debate público si se da tiempo para ello.

La justificación de la eliminación del referido Punto del Artículo la solicitamos en base a los siguientes argumentos:

- Prohibir los tramos libres de pesca regulada en una Ley de aplicación general, total y para siempre hasta que no se apruebe otra Ley de pesca NO tiene en cuenta la enorme variabilidad de situaciones y capacidades de potencial ictio-génico en cada rio y más aún, en cada tramo de rio. Determinados tramos puedan mantener productividades de salmónidos que hagan plenamente compatible el aprovechamientos de pesca en régimen de pesca con acceso libre, fijando unas adecuadas tallas mínimas y cupos diario de capturas, como siempre se ha hecho , todo ello según la capacidad biogénica del medio que sustenta esas poblaciones de salmónidos, demostrable a través de inventarios piscícolas.

-Esta medida no va a traer como consecuencia (si era eso lo que se pretendía) una mejora de las poblaciones trucheras. Al contrario provocará tensiones y conflictos incontrolables para las autoridades tales como situaciones de ilegalidad, conflictos sociales, sobrepesca en cotos intensivos y de régimen tradicional, furtivismo, etc….además del abandono de la pesca por muchos ciudadanos. El número de licencias y de Permisos podría disminuir en un porcentaje muy notable y, colectivos como los jubilados o los nuevos aficionados, verían frustradas sus expectativas a la hora de iniciar una actividad que es socialmente muy importante para ellos.
-Solo mejorando la calidad del medio y de los ecosistemas acuáticos se producirá la deseada mejora de las poblaciones de trucha común y su “cortejo” faunístico asociado (insectos). Esta es la única solución al declive de la especie Salmo trutta fario. Urge aplicar y ejecutar un plan de medidas que mejoren el medio sin sacrificar un recurso como la pesca regulada, tomándola como única culpable de la situación cuando no lo es ni mucho menos.

-Debe ser prioritario, muy por encima de la prohibición de la pesca regulada en tramos libres , la mejora de las poblaciones ejecutando acciones necesarias para llevar a cabo repoblaciones con genotipos autóctonos, o el necesario control de la contaminación física (erosiones por escorrentías) y química (controles de vertidos), demolición de presas , azudes y otros obstáculos inservibles, control predadores alóctonos o en situación de explosión poblacional, ocupación excesiva del biotopo por otras especies de menor calidad biológica, imposición de infracciones y agresiones al dominio público hidráulico (detracciones de caudal, servidumbres obsoletas de captación de aguas), caudales demasiado cambiantes o fluctuante sin garantía de los mínimos ecológicos, alteraciones de la fauna, bentos, regímenes hidrobiológicos no naturales y dañinos. Y por supuesto, guardería a pie de rio para controlar ilegalidades, multando a quien pesque truchas de forma ilegal, ahí siempre estaremos los pescadores responsables ayudando a los agentes forestales. Pero si se nos prohíbe pescar de forma regulada esa labor ya no la podremos hacer.
Finalmente agradecemos a los técnicos del área de pesca fluvial de la Junta de CyL que nos han atendido por teléfono, las indicaciones dadas para enviar estas observaciones a la autoridad competente y enviamos copia a sus delegaciones provinciales.

miércoles, 6 de octubre de 2010

V CAMPEONATO DE ESPAÑA ABIERTO DE SALMÓNIDOS MOSCA

Los días 23 a 26 de septiembre se celebró en Molina de Aragón (Guadalajara) el V Campeonato de España abierto de salmónidos mosca por equipos. Los escenarios elegidos, en el mismo curso del río Gallo, fueron el coto de Ventosa y el tramo de captura y suelta de Cuevas Labradas. En un paraje hermosísimo que da entrada al Parque Natural del Alto Tajo, veinticuatro pescadores concurrieron a una de las competiciones más generosas en truchas a las que he asistido, y eso que el Gallo no se comportó como en él es habitual, quizá porque la mañana del sábado mostró su rostro más otoñal con una temperatura de apenas 4 ºC . El cómputo final de capturas lo dice todo: 418 ejemplares de trucha común durante dos jornadas y un total de 16 horas de pesca.
El Gallo, curso de régimen especial, está completamente excluido de una práctica que en otras latitudes y concursos se ha hecho ya rutinaria: la repoblación con ejemplares casi narcotizados y expuestos al capricho y al azar de la fisonomía del río y a la mejor o peor fortuna —pero siempre indolente— que deparan los sorteos.
Esta vez no; esta vez, la fortuna la dio el río. Es verdad que el tramo de captura y suelta de Cuevas Labradas, al ser libre, ha tenido mucha presión durante el verano y, sobre todo, en el mes de agosto. Dio menos truchas y basta con reflexionar brevemente para saber la causa. Pero nadie se encontró con un tramo del río con una multitud de truchas hacinadas en las tablas o haciéndose un hueco en las blandas.
El río Gallo presenta un cauce cuyo tiento exige una buena técnica y una lectura no convencional. Se trata de un río sorpresivo, de sustos y de sobrecogimientos y de resultados a veces ilógicos si se acude a él con poca o estandarizada curiosidad. Ésta fue, además, la impresión de la mayoría de los pescadores que se dieron cita en este Campeonato que, bajo la tutela de las Federaciones Española y de Castilla-La Mancha, organizó excelentemente la Sociedad de Pescadores «Río Gallo» de Molina de Aragón, como así constataron inequívocamente los participantes. Enhorabuena, pues, por la organización y a la organización: al presidente de la S.P. «Río Gallo» José Villanueva y a los colaboradores Fernando Ruiz, José y Jesús Bruna, Ramón, David, Javier, José Luis, Guillermo, Ricardo...
El encuentro competitivo sirvió además para que algunas autoridades de la Administración autonómica, junto al presidente de la Federación Española de Pesca (José Luis Bruna), discutieran sobre la necesidad de aplicar algunas medidas correctoras para mejorar el entorno y la práctica de la pesca. La guardería fluvial específica (imperativa para disuadir el cada vez más agresivo furtivismo); la descatalogación de algunas especies invasoras (garza y cormorán) que agreden innecesariamente a las poblaciones piscícolas; la dimensión pedagógica de la pesca como mecanismo educativo y protector del medio; la creación de escuelas de pesca con la incorporación de disciplinas medioambientales básicas; estudios ictiogénicos y elaboración de estadísticas sobre los factores que inciden en el medio y su gradación; y —muy importante— la atención que debe prestarse al pescador, a la experiencia del pescador como observador privilegiado de cuantos accidentes, modificaciones, sospechas y certezas, buenas y malas prácticas y alteraciones naturales que afectan a los ríos y al medio por el que discurren.
En resumen, que una vigilancia atenta y una información sistemática de las observaciones ociosas y los análisis curriculares pueden —y deberían— constituir un marco regido por la colaboración de todos los que manifiestan un interés basado en la bondad de su práctica y, naturalmente, de sus fines. Administración, Federaciones de Pesca, Sociedades de pescadores y la población ribereña han de contribuir no sólo al mantenimiento, sino a la mejora también de un medio que es de todos y que debe terminar de una vez con la retórica y la vacuidad de las buenas intenciones, incluso con la retórica que pueda desprenderse de estas mismas palabras que ahora escribo.
Se trata (no es ocioso reiterarlo) de una labor de todos. Esto es verdad, pero no será una certeza tangible hasta que no comprobemos los primeros resultados.

domingo, 9 de mayo de 2010

Buena noticia remitida por Pedro Brufau

Gracias a nuestras denuncias a la Fiscalía, el Supremo acaba de revocar la sentencia absolutoria contra un consejero de la empresa SNIACE, cuyos vertidos al río Besaya carecían de toda autorización y equivalían al de toda la población de Cantabria.

El Tribunal Supremo ha condenado a Miguel Gómez de Liaño y Botella, secretario y consejero de Sniace, a un año de prisión, igual periodo de inhabilitación especial para el ejercicio de su actividad profesional cuando ésta precise de autorización ambiental, y accesorias legales. Igualmente deberá pagar una cuota diaria de 20 euros (7.200 euros) al haber sido encontrado responsable, en concepto de autor, «y sin circunstancias modificativas de la responsabilidad», de un delito contra los recursos naturales y el medio ambiente. Contra esta sentencia sólo cabe el Recurso de Amparo ante el Tribunal Constitucional y la petición de indulto al Consejo de Ministros. Como primera medida, Gómez de Liaño deberá abandonar el Consejo de Administración de la empresa Sniace.
Noticias en:


Hay que hacer notar la defensa de este señor practicada por el comité de empresa, el Gobierno de Cantabria y la prensa local.

Nuestra denuncia: (sección NUESTRO TRABAJO SIRVE): http://www.riosconvida.es/newsletter/voz_del_agua_n3/newsletter_marzo_09.html

Reiteramos nuestro agradecimiento al Ministerio Fiscal por este excelente trabajo. Su petición inicial superaba los seis años de prisión.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Más acciones por unos ríos limpios

Desde el grupo de investigación Aphanius de la Universidad de Córdoba hemos puesto en marcha una campaña de recogida de firmas para solicitar la permeabilización de las presas de Alcalá del Río y Cantillana. Toda la información y el acceso al documento científico lo tienen en la siguiente dirección http://www.firmemos.es/permeabilizacion o en nuestra página web http://www.uco.es/aphanius/proyectodetalle.php?id_proyectos=8

Le invitamos a leer el documento e informarse sobre este tema y, si está de acuerdo, a que preste su firma para la causa.
Puede dar a este correo la difusión que considere necesaria.

Muchas gracias.

jueves, 20 de agosto de 2009

Arte útil


El Melli en medio del río Cinca, en el coto de Enate (Huesca), 28 de diciembre de 2007

Dice mi amigo Melli que las truchas que están habituadas a ver ciertas cucharillas, llegado el momento de un ataque, muchas “pasan olímpicamente” de ellas. El Melli se fabrica su propias cucharillas sin muerte y ha llegado a elaborar un muestrario amplio de dibujos y colores para las palas de cualquiera de sus números, ya sea el 1, el 2 o el 3. Un amplio muestrario, digo, porque las variantes llegan a ser infinitas y, muchas veces, dan a ese señuelo un aspecto verdaderamente decorativo que nada tendría que envidiar a la habilidad artística que los montadores de moscas muestran para sus imitaciones y creaciones. Esas palas del Melli prefiguran un mosaico de miniaturas en el que aparecen colores planos nunca vistos y en sus diferentes matices brillantes o mates. También la combinación de estos colores planos con rayas, trazos al desgaire de gestos impresionistas, o el amontonamiento de veladuras cromáticas, entre las que sobresale un tono azaroso producto de una mezcla impensada, u otro diseñado con premeditado fin, le conceden, en este su manejo de las técnicas del expresionismo abstracto, del puntillismo, del naïf... una dimensión pictórica y, a la vez, práctica: podríamos llamarlo sin apresuramiento arte útil, porque El Melli, haciendo bueno su aserto, comprueba cómo el índice de picadas aumenta sensiblemente con el uso de estas sus cucharillas respecto al de las convencionales. Claro que yo no sé si El Melli querrá que haga pública revelación de su secreto; lo hago porque confío en su alto sentido de la solidaridad y él –seguro estoy- me lo autoriza.Me pregunto si las truchas tendrán un sexto sentido estético, un qué sé yo desconocido que las haga todavía más seductoras y sean capaces de distinguir el arte bueno del malo (valga la broma, amigos); pero el instinto, esa cosa indefinible de nuestro comportamiento (aunque lo haya definido la razón), es muchísimas veces un impulso dado por el resorte de la curiosidad, una curiosidad instintiva que nos ha hecho (no sé si acertadamente) ser superiores al resto de especies, y esto ya no es broma.
No dudo de que, en buena parte, es la curiosidad lo que informa previamente el instinto de la trucha y lo que la decide e impulsa a un ataque fulminante. Como fulminante es el instinto humano cuando se dirige al mismo objetivo. En un estado de alerta, tanto la trucha como el ser humano reconocen lo que el hábito ha ido mostrándoles en sus diferentes grados de seducción o de peligro y, en la misma medida, reaccionan con más o menos prevención; con más o menos enérgica réplica; con más o menos experiencia vital.
Por eso creo en las palabras de Melli, en su observación, en su aseveración, a la que ha llegado mediante un decidido empeño experimental, mediante una práctica de contraste que le ha dado –lo sé- estupendos resultados. Decisión, tal es el sustantivo; experimentación del conocimiento y ejercicio de la intuición, valores que defendía tan ardiente y fervientemente el Fausto de W. J. Goethe, dan buenos frutos, excelentes resultados. Yo soy partidario de esa curiosa andanza entre los materiales tradicionales ya en desuso para buscar y –acaso- encontrar un chisme, un viejo señuelo empleado para otras clases de peces, cachibachillos con los que montar una ninfa irreconocible... y probar, ensayar en el laboratorio del río y ver qué es lo que pasa. A veces nos sorprendemos tanto con una captura en tales condiciones y con semejantes desechos que la creemos transitoria, ocasional e irrepetible, y no repetimos. Se nos olvida “aquella vez”. No es el caso de Melli, que insiste y acierta y, de su perseverancia, extrae conclusiones definitivas que aplica luego como quien lo hace con una vacuna. Me imagino yo a mi amigo acercarse al río con esa seguridad que da la certeza del acierto y la vanidad íntima que adornará sus pesquisas en el agua a sabiendas de que, en cada lance, detendrá la mano del pintor curioso, del contumaz experimentador, y pondrá en marcha el tactillo de los dedos sobre la manivela nerviosa y ducha ya en arranques súbitos y bruscas detenciones. He ahí el resultado original de una vocación irrenunciable; he ahí el fruto de una ciencia básica nunca ponderada y, sin embargo, resoluta. Claro, que los colores y sus combinaciones sólo El Melli los conoce. ¡Ah, la pesca!

sábado, 11 de julio de 2009

El salmón asturiano entra en coma

COMUNICADO DE PRENSA

AEMS-RÍOS CON VIDA pide el cierre anticipado e inmediato de la temporada de pesca del salmón en Asturias

Ante la desastrosa campaña de pesca del salmón y la escasez de reproductores en todos los ríos asturianos, esta Asociación formada por pescadores conservacionistas y defensores de los ríos, pide a la administración competente el cierre inmediato y total de la temporada de pesca del salmón.

La evolución del salmón atlántico en España en los últimos 40 años es alarmante. El promedio de capturas en pesca deportiva, reflejo del tamaño de las poblaciones, se ha reducido en más del 70% desde la década de 1970 a la actualidad. Y transcurrida ya la mayor parte de la temporada hábil de pesca, las estadísticas confirman unos resultados que se pueden calificar de desastrosos. Las capturas hasta ahora se sitúan en mínimos históricos, suponiendo el 17% de las registradas en 2008 y poco más del 13% sobre el promedio de la última década.

En las pasadas Jornadas Internacionales sobre la especie, celebradas en Soto del Barco, todos los expertos han insistido una vez más en la imperiosa necesidad de implantar medidas de conservación en los ríos de origen, ya que el mantenimiento de las poblaciones y por tanto también del aprovechamiento de pesca, sigue dependiendo ante todo del desove natural. Ahora más que nunca es necesario un cambio profundo en la gestión de la especie en Asturias, con medidas que pasan necesariamente por el cuidado, protección y restauración de su hábitat; pero también por una gestión mucho más sostenible de la pesca, con una apuesta clara y contundente por la pesca sin muerte, y por la sensibilización del colectivo de pescadores.

Pero en el contexto de la actual temporada, con una inusitada escasez de peces reproductores y de capturas en todos los ríos asturianos, es necesario tomar medidas excepcionales y urgentes. AEMS-RÍOS CON VIDA siempre ha defendido y sigue defendiendo la pesca sin muerte del salmón como una manera eficaz de hacer compatibles pesca y conservación. Sin embargo, dada la gravedad de la situación en esta campaña y ante la secular resistencia de la mayoría de los pescadores a aceptar estas medidas, a fin de asegurar el mejor desove posible, y anteponiendo este objetivo a nuestros intereses como pescadores, pedimos el cierre anticipado e inmediato de la temporada de pesca del salmón en todos los tramos de pesca asturianos.

Una decisión drástica pero entendemos que plenamente justificada, a la cual se habrían de acompañar todos los esfuerzos en información y concienciación del colectivo de pescadores que procuren su mejor comprensión y aceptación, así como las medidas extraordinarias que permitan la mejor vigilancia de los ríos hasta que se de por finalizada la freza del salmón.

martes, 12 de mayo de 2009

Premio de la Fundación zaragozana Nueva Cultura del Agua para AEMS-RÍOS CON VIDA

Enhorabuena, amigos, por vuestro merecimiento y por el tino de la FNCA en la elección.

(Pincha en el texto)

lunes, 9 de marzo de 2009

Licencia de pesca común para varias Comunidades Autónomas

En la sección "Al cierre" de Jara y Sedal Pesca, escribí en 2007 un comentario acerca de la incongruencia de mantener una licencia de pesca por cada Comunidad Autónoma. Arremetía allí contra la norma (porque la norma nunca puede estar por encima de la razón, como acertadamente arguyó Valle-Inclán hasta cansarse) y me preguntaba quiénes serían los primeros en superar prejuicios políticos y mostrar un poquico más de sentido común posibilitando el que, con un precio razonable, la licencia de pesca pudiera ser efectiva en todo el territorio español. Pues bien, de todos será ya conocido el acuerdo al que, como eco de aquella reflexión, han llegado recientemente varias Comunidades Autónomas; en concreto, Aragón, Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana, Castilla y León y Baleares. Se trata de un avance parcial, pero significativo, en el camino hacia la unificación de una licencia supraterritorial que no nos produzca ni tanto dolor de cabeza, ni tanto gasto en tiempo y en dinero como ahora ocasiona nuestra pretensión de ir a practicar este deporte fuera de nuestras fronteras domésticas. Algo es algo. Ojalá sea éste un primer paso para que el resto de Comunidades Autónomas se animen y se acompasen.

jueves, 29 de enero de 2009

Atentado

El colega Chema nos envía esta nota para ver constatar un atentado más contra un río:
Entrad en la página www.conmosca.com, en el foro de Cataluña. Hay un post abierto que se llama Piñana; muerte a un sin muerte. Se han cargado este precioso tramo de río, que triste.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Jornadas de Voluntariado






















Los días 31 de octubre y 1 de noviembre de 2008 se celebraron en Peralejos de las Truchas (Guadalajara) unas "Jornadas de Voluntariado" promovidas y organizadas por la AEMS-Ríos con vida www.riosconvida.es y patrocinadas por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, con la colaboración de la CHT, que tuvieron su continuidad los días 14 y 15 siguientes.
Dos cosas sobre todas cabe destacar de esas Jornadas que chocan frontalmente con el actual contexto social y con la débil concienciación general de un problema que, no por su reiterada mención, deja de serlo; es más: parece agravarse pese a la perseverancia de su cita como amenaza real que pende como espada de Damocles sobre nuestro ámbito instintivo y cuya resistencia se debilita con más celeridad cada vez.
Una de esas dos cosas a las que me refiero es al alto grado de empatía volcado sobre un objetivo común, su carácter exento de raspaduras que hieran el ambiente de inmejorable convivencia y de tácita solidaridad. Estos valores son hoy escasos; constituyen, además, valores que residen en algo tan antiguo (aunque tan imperativamente necesario) como el espíritu humano; resultan ser valores ahora despreciados o tildados de anacrónicos, pero por cuya indiferencia se han transformado radicalmente nuestros hábitos de comunicación y de relación social, que han sido generalmente sustituidos por un individualismo agresivo, egoísta y egotista. Decir, además, que se trata de valores que anidan en la gran metáfora del corazón invocará seguramente y, cuando menos, una sonrisa en los descreídos. Sin embargo, yo (fue mi primera experiencia práctica en actuaciones de este tipo) los vi manifestándose con absoluta nitidez, con la clarividencia de quienes todavía creemos que esos valores apuran sus posibilidades de existencia activa y de resistencia intelectual.
La otra cosa subrayable es la fortaleza de una convicción fundada en el altruismo, el desinterés y la filantropía, rasgos absolutamente impermeabilizados ante cualesquiera otros motivos de seducción espuria. Sólo desde una posición de beligerancia activa capaz de sostener en toda su prístina concepción una idea como la conservación, demanda de medios, denuncia de agresiones y praxis científica en las varias disciplinas científicas que le afectan, pueden llevarse a cabo movilizaciones de ese carácter cuyos beneficios van destinados a la preservación, restauración, corrección y revitalización de los cauces fluviales y sus entornos vitales inmediatos. Carece de importancia la modestia ("una avispa no para un tren, pero le puede picar al maquinista") de estas actuaciones. Su valor hay que cifrarlo no sólo en la sistematización, sino en que responde a un concepto olvidado cuya puesta en práctica ha dado siempre sus frutos y ha obtenido resultados trascendentales; echar una ojeada a la historia de los movimientos sociales de toda índole en seguida nos persuadiría de ello: la "acción directa" resulta por fin en extremo eficaz en la consecución de objetivos y finalidades que se basen, como mínimo, en los dos aspectos que he querido destacar.
Pero si añadimos su estrategia pedagógica, sus medios y materiales didácticos, la capacidad organizativa y el blindaje puramente humano, entonces estamos constatando un principio movilizador de base ontológica, separado de cualquier otra adherencia ideológica que no sea la generosidad y la sincera conmoción por alcanzar un fin cuya bondad se define por sí misma, no necesita ser descrita, pues destaca por su propia idiosincrasia, por su naturaleza ab origine.
¡Bravo!, pues, por el buen rollo, la convivencia, la empatía, simpatía y cooperación que se respiraron esos días y otro ¡bravo! por la organización y los organizadores.

martes, 9 de septiembre de 2008

Campeonato de España de Salmónidos Lance 2008




Campeonato de España de Salmónidos Lance 2008
La Rioja
Cotos de Viniegra, Urbión y Neila

Fotografías de César Sánchez Vázquez

Un ¡hurra! para la organización es la primera imperativa expresión con la que debo comenzar este comentario. La Federación de Pesca riojana hizo las cosas casi a la perfección. No sólo fuimos atendidos con esmero, educación, diligencia y eficacia, sino que algunos detalles que han escapado comúnmente a otras organizaciones anteriores (al menos, las que yo conozco) han sido en esta edición riojana asunto prioritario, de tal manera que se puso especial énfasis en la señalización de los tramos (era imposible equivocarse), en la supresión de obstáculos en todos y cada uno de los accesos, en la ponderada reflexión que se hizo respecto a las concentraciones para entrega de plicas, etc. El equipo logístico se puso a disposición de los pescadores en cada problema puntual o cualquier otro que afectara a la idiosincrasia del propio campeonato; hicieron un trabajo espléndido, mayúsculo y extraordinariamente atento. Debemos felicitar a sus componentes de manera especialísima y explícita. La organización ni siquiera olvidó dotar al campeonato de un acento estético que yo personalmente agradecí porque este matiz dio idea cabal de cuál fue su carácter: ir más allá de lo estrictamente administrativo u organizativo.
Los ríos Najerilla, Neila y Urbión son ríos preciosos, con trucha abundante y, gracias a la responsable política de su gestión, constituyen ríos ejemplares cuando nuestro objetivo es gozar en el río de nuestro inveterada pasión. Por fin un campeonato sin repoblaciones de truchas; por fin un campeonato en el que todos los competidores partimos de la misma línea de salida; por fin un campeonato en el que el pescador dispuso de una suficiente diversidad de fisonomías fluviales sin reiteración.
Por equipos, ganó La Rioja (y me alegro); segundo fue Navarra (y también me alegro), puestos que invirtieron en la clasificación individual, y, aunque a Castilla-La Mancha se le privó por vía administrativa del tercer puesto que había ganado legítimamente compitiendo en el río, con honestidad y esfuerzo, este contratiempo no hay que atribuírselo a los riojanos, sino a la interpretación espuria de un reglamento que permite eso: privar administrativamente de lo ganado deportivamente.
Quiero, para concluir, jalear con un ¡bravo! a la organización riojana, con otro ¡bravo! por su triunfo, y reiterar desde aquí mi gratitud (que muchos compartimos) por su esfuerzo en que todo saliera bien. Y salió. Gracias y enhorabuena.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Campeonato de España de Pesca de Salmónidos (2007)







Campeonato de España de Salmónidos Lance 2007
Arriondas (asturias): 7 a 9 de junio

Fotografías: Teo Pérez Berlanga
Manuel Martínez Forega


En todos los campeonatos nacionales de pesca cuecen habas. En éste que relato, también. Se celebró en Asturias, en los cotos de Espinareo e Infiesto, y se cocieron muchas fabes; la primera, un error administrativo imperdonable y grave de la Federación Española que dejó fuera de combate a un participante después de echarse al cuerpo 900 kilómetros (y otros tantos de vuelta) para nada. La segunda, el siempre injusto mecanismo de elección y distribución de los tramos de pesca. Es éste un capítulo de los campeonatos que nunca se resuelve a plena satisfacción, y estimo que, salvo los imponderables de partida, pueden, cuando menos, minorarse sus consecuencias. Si me refiero a los años en que yo mismo he participado, puedo decir que este asunto no sólo no se pondera, sino que, cada vez más, resulta determinante en el resultado final. Hablo, por supuesto, de la manía de repoblar el río en fechas muy próximas a su celebración. Resulta determinante porque estas repoblaciones no son masivas, sino arbitrarias y restringidas a aquellos lugares del río accesibles a los vehículos-cisterna. Pasó en Aínsa y pasó en Santiago, con las indefectibles malas caras, de manera que el factor azaroso incrementa finalmente el porcentaje de éxito o de fracaso en la misma proporción que el grado de fortuna que haya tenido el participante en el sorteo de los tramos con trucha repoblada. En fin, que es como comprar un boleto de la ONCE. Lleguemos a un acuerdo en esto: o se repuebla o no se repuebla; si se decide repoblar, que se haga en todo el río por igual y, si ello no es posible, pues no se repuebla, y ya está. Pesquemos todos en las mismas condiciones. En Asturias no se repobló, pero sí se incluyó el tramo del coto de Infiesto en el río Piloña que había estado durante ocho años en régimen experimental de captura y suelta (sólo mosca seca), con lo cual el punto de partida vino a ser el mismo. En Asturias, además, se cometió (era opinión generalizada) un error poco aceptable fundado en la inexplicable circunstancia de que varios equipos repitieron su participación en los tramos "buenos" (y, por consiguiente, otros tantos lo hicieron en los tramos "malos").
BUENA ESCUELA DE APRENDIZAJE, PERO ESCASO COMPAÑERISMO
¿Para qué sirven en realidad los campeonatos nacionales? ¿Creéis que son pedagógicos o estimulantes? Sergio está convencido de su necesidad: «la competición es una de las mejores didácticas que existen para la pesca orientada a practicantes de cierto nivel», explica. Víctor no está del todo de acuerdo: «lo que yo echo de menos cada vez más en estos campeonatos es el compañerismo. Quizá sea un ingenuo, pero yo participo también con la esperanza de hacer amigos y compartir "secretos". Lo que encuentro, en cambio (salvo raras excepciones), es una gran disgregación entre los participantes y el celo absurdo de muchos colegas por ocultar experiencias puntuales que puedan servir a otros pescadores. A ver si nos entendemos: ésta no es una competición de Fórmula-1, donde el espionaje está a la orden del día, ni nos jugamos un contrato de millones de euros, pero algunos deben de pensar que sí. Hacer amistades es para mí lo más interesante», concluye. «Estoy de acuerdo -abunda José Villanueva-; puedo asegurar que el equipo del que formo parte siempre acude a los campeonatos con esa intención y la decepción es cada año también la misma. Y, hablando de competición, sé que algunos equipos se desplazan hasta el lugar del campeonato varios días antes para "leer" el río, para amoldarse a sus características y a sus insectos. Jamás ha hecho mi equipo tal cosa. Es más: acudimos (como dice El Buscón don Pablos quevedesco) "en tanganillas", con escasa o nula información. Es decir, que nuestro espíritu competitivo -pensarán algunos- deja mucho que desear. No lo niego, pero en nuestra opinión es tan importante competir como pasarlo bien». «Y, pasándolo bien -quiere agregar Teo-, hemos ganado este año, como ya lo hemos hecho otros años, lo que demuestra que un ánimo relajado también obtiene éxitos».
ÁGIL CONVERSACIÓN
Aunque, al margen de estos apuntes (que deberían abrir acaso un debate en el seno de próximas organizaciones), nuestro propósito era pulsar el ambiente de un Campeonato de España de Salmónidos Lance. Reunimos para ello alrededor de una mesa a varios participantes de distintos equipos: Sergio Alcarraz (Aragón), Teo Pérez Berlanga, José Villanueva y Roberto González Baras (Castilla-La Mancha; equipo ganador del campeonato), Manuel Santamarina (Galicia), Víctor Gómez Vaquero (Extremadura) y José Prieto (Asturias). Francesc Balaguer, de Cataluña (campeón individual), no acudió a la cita porque bastante tenía con la legítima celebración de su triunfo. Comencemos: ¿cuál es vuestra impresión general del campeonato? Una deducción compartida por todos ellos se ciñe a que tanto las repoblaciones como la inclusión de tramos sin muerte en un campeonato de estas características introduce un elemento distorsionador en la competición. Víctor habla incluso de que este tipo de actuaciones la hacen más que injusta «al someter a muchos pescadores a la realización de un esfuerzo sin recompensa». José Villanueva, aunque destaca la amabilidad general del ambiente entre casi todos los equipos (posee una dilatada experiencia en esta competición), no oculta su decepción por la falta de solidaridad que advierte en la actitud de algunos equipos y, sobre todo, carga abiertamente contra el fallo inexcusable de la FEPyC con el asunto del pescador excluido: «la organización asturiana, quizá con motivos, no se ha hecho cargo del problema y ha preferido echar balones fuera pasando la pelota a la Federación Española». José Prieto abunda en que «la Federación Española no se responsabiliza de esos y otros errores que se producen en los campeonatos y no se explica por qué, siendo, a la postre, la máxima responsable». Añade José Prieto un apunte al advertir que «aquellos equipos que concurren con mayor número de pescadores tienen una gran ventajan sobre los que lo hacen con menos»; por lo tanto, sugiere que se reflexione sobre este extremo y que «se establezcan otros criterios de máximos y mínimos computables para la clasificación individual y por equipos». Sergio señala la logística como uno de los fallos comunes de la organización de los Campeonatos. Considerando que la inmensa mayoría de pescadores desconoce el escenario concreto de la competición, la localización de los tramos del río resulta en muchas ocasiones penosa y se producen auténticos desencuentros entre el participante y su control. «Habría que poner un cuidado exquisito en corregir esta situación», añade Sergio. Manuel, por su parte, quiere insistir en lo ilógico que es incluir los tramos del río sin muerte en un campeonato. A este respecto, Sergio anota que no resultaría tan inconveniente «si los tramos sin muerte de los ríos incorporaran de manera general la modalidad de pesca con cucharilla sin arponzuelo». Pero, ¿quién le pone el cascabel al gato? Roberto hace un paréntesis razonado para señalar que «ése es un asunto difícil, pues los cotos experimentales se destinan casi en exclusiva a la pesca con mosca».
DINAMIZACIÓN DE LA CHARLA
¿Qué pensáis de la tendencia a destacar los campeonatos de mosca seca frente a los de lance? ¿Compartís ambas técnicas? José Prieto y Manuel Santamarina abandonan la mesa excusándose; los demás se animan con el asunto de "la mosca". Víctor es el primero en intervenir; pescador él también a cola de rata, opina, en todo caso, que «los mosqueros son marginalmente selectivos» y que «existe la impresión general de que los campeonatos de España de lance se van a suprimir de los programas de la Federación». No está de acuerdo con esta posibilidad y, si ello es debido -como cree- a una presión de los pescadores a mosca («al menos de una elite débilmente sustentada en sus argumentos», dice), esa presión habría que contrarrestarla. «El campeonato de lance debe seguir, pese a que la modalidad de "cola de rata" cuente con un factor favorable y de peso como es la presión económica y mediática de las marcas deportivas, más inclinadas a fomentar un mercado de consumo de materiales, más caros, para esta técnica». Teo afirma que una buena medida para compensar este progresivo desequilibrio entre una modalidad y otra sería «promover un campeonato de lance de alta competición, a nivel europeo, por ejemplo, e instar a las Federaciones territoriales y a la española a abrir un foro de discusión sobre este asunto». José Villanueva es también pescador a seca y confirma que el grado de competitividad en los campeonatos de esta modalidad es más alto: «el campeonato de seca es más competitivo; no quiero decir que sea mejor ni peor» -señala-, «pero a mí no me parece natural; ignoro lo que habrá detrás de ese afán por ganar, pero repito que a mí no me parece normal. Que cada cuál piense lo que quiera». «Sería absurdo -interviene Teo- tratar de suprimir el campeonato de lance cuando, dentro de la pesca de salmónidos, es esta técnica sin duda la mayoritaria, y esa mayoría debería prevalecer». Roberto destaca ahora sin dilación las causas de la preponderancia de la mosca ortodoxa: «ello es debido -dice- a que se aprecia un intento de profesionalización, como ya ha ocurrido en Francia, que yo sepa».
Lo que este cronista ha podido extraer de esos dos días marathonianos de pesca es que, salvo en unos casos aislados de automarginación, reina un buen ambiente. Es verdad que se comparte y se intercambia poco y que la búsqueda de afinidades no parece tener éxito vaya usted a saber por qué. Destacaría además que, a pesar de esto, no parece que los participantes muestren diferencias apreciables en el análisis de los aspectos aquí comentados. ¿Por qué, pues, no hay un mayor trasvase de opiniones, una conciliación mayor de pareceres que vaya corrigiendo, siquiera poco a poco, los errores o defectos de organizaciones futuras? Otra cosa que me llamó poderosamente la atención (ya lo hizo en campeonatos anteriores), fue el escaso entusiasmo (indiferencia más bien) que algunos equipos muestran por el éxito de los demás. Si lo cortés no quita lo valiente, semejante gesto es, a mi juicio, no sólo descortés, sino cobarde. Es la más deleznable manifestación del come-come de aquellos que sólo se sienten satisfechos ganando; una especie de contaminación del life american way que parece ir ganando adeptos entre los malos perdedores. Y, como decía Víctor más arriba, aquí no nos jugamos nada más allá de la honrilla y no merece la pena tener que administrar las convulsiones del ánimo. Bien está competir, verter sobre nuestro carácter esa necesaria dosis de vanidad íntima que nos hace, además de humanos, más fuertes frente a los desalientos, más equilibrados en nuestra autoestima, pero sin pasarse, ¡eh!, sin pasarse, pues «el exceso de orgullo lo preside el desprecio», ha dicho François de la Rochefoucauld.